martes, 18 de noviembre de 2014

La calidad en frutas y hortalizas



¿Qué exige el consumidor?

En muchas publicaciones se habla genéricamente de «consumidor» como si existiera un solo tipo o si sus gustos y preferencias estuvieran perfectamente definidos. Por el contrario, los perfiles de consumo son específicos para cada país o incluso región en particular y varían con el sexo, edad, nivel educativo y nivel socioeconómico. Sin embargo, existen tendencias mundiales o patrones de comportamiento universales por lo que a los fines de esta publicación nos referiremos solamente a aquellas características y demandas que son comunes y que sirven para entender a un consumidor promedio.
En primer lugar, existe una tendencia mundial hacia un mayor consumo de frutas y hortalizas, motivado fundamentalmente por una creciente preocupación por una dieta más equilibrada, con menor proporción de carbohidratos, grasas y aceites y con una mayor participación de la fibra dietaria, vitaminas y minerales. Esto se fundamenta, en parte, en las menores necesidades calóricas de la vida moderna, caracterizadas por un mayor confort y sedimentarismo. El otro factor que determina esta tendencia es la mayor conciencia de la importancia de la dieta en la salud y longevidad.
Otro aspecto que merece destacarse es la tendencia hacia la simplificación en la tarea de preparar la comida diaria. Hasta la década del 60, aproximadamente, en los Estados Unidos, la preparación del almuerzo o cena requería unas 2 horas y era planificada con anticipación. En la actualidad, se prepara en menos de una hora y el menú a ser servido en la cena comienza a definirse después de las 4 de la tarde (Cook, 1998). La creciente oferta de frutas y hortalizas industrializadas y otros alimentos prepreparados es en parte responsable de este acortamiento del tiempo dedicado a la cocina. 






Probablemente el hecho más significativo que acelera esta tendencia es la creciente incorporación de la mujer en trabajos de tiempo completo, que le restan tiempo para comprar y preparar alimentos, además de tener mayor capacidad para gastar dinero. Quizás ligado a este último punto está la creciente dedicación por parte de la mujer a actividades no hogareñas tales como esparcimiento, deportes, actividades culturales y otras. Otros demandantes de esta simplificación de la preparación de alimentos son los hogares unipersonales, los servicios de comida rápida (fast food) y preparada (catering) así como los bares de ensaladas.
Otra característica que se observa es la creciente segmentación del mercado a través del incremento en las formas, colores, sabores, formas de preparación y/o empaque en la que un producto es presentado. Entre otros, el tomate es un ejemplo de ello, ya que hoy en día pueden adquirirse al menos 4 tipos distintos: redondo convencional, «larga vida», «cherry» y «perita», todos ellos en distintos tamaños, formas de empaque y en algunos casos de color. Estos mismos tomates también se comercializan en racimos. También se detecta una creciente oferta de frutas y hortalizas exóticas o no convencionales, lo que conjuntamente con el aspecto anterior, incrementa notablemente las opciones de compra. Por ejemplo, en 1981, en un supermercado bien abastecido de los EE.UU., existían 133 opciones de distintas de frutas y hortalizas, pero se incrementaron a 282 en 1993 y 340 en 1995 (Cook, 1997). Sin llegar a los niveles mencionados, la misma tendencia se observa en los distintos países de Latinoamérica y el Caribe.



Por último, existe una creciente demanda de una calidad superior tanto externa como interna. Los aspectos externos (presentación, apariencia, uniformidad, madurez, frescura) son los componentes principales de la decisión de compra, la que normalmente es tomada cuando el consumidor ve la mercadería exhibida en el local de venta (Figura 63). Esto es particularmente importante en los sistemas de autoservicio en donde el producto debe «autovenderse» y aquel que no es seleccionado, representa una pérdida para el comerciante. La calidad interna (sabor, aroma, textura, valor nutritivo, ausencia de contaminantes bióticos y abióticos) está vinculado a aspectos generalmente no perceptibles pero no por ello menos importante para los consumidores.
Como resumen de los párrafos anteriores se puede decir que dentro de una tendencia general a un mayor consumo y variedad, el consumidor demanda calidad en términos de apariencia, frescura, presentación así como valor nutritivo e inocuidad.

Definición de calidad

La palabra «calidad» proviene del latín qualitas, que significa atributo, propiedad o naturaleza básica de un objeto. Sin embargo, en la actualidad y en sentido abstracto su significado es «grado de excelencia o superioridad» (Kader, et al., 1985). Aceptando esta definición, se puede decir que un producto es de mejor calidad cuando es superior en uno o varios atributos que son valorados objetiva o subjetivamente.
En términos del servicio o satisfacción que produce a los consumidores, podríamos también definirla como el «grado de cumplimiento de un número de condiciones que determinan su aceptación por consumidor». Se introduce aquí un carácter subjetivo, ya que distintos consumidores juzgarán con un mismo producto de acuerdo con sus preferencias personales.




Porcentaje de respuestas de consumidores calificando como extremadamente importante o importante a cada uno de los aspectos cualitativos de las frutas y hortalizas
El destino o uso también puede determinar distintos criterios de calidad para un mismo producto. Por ejemplo, el tomate para el consumo en fresco es valorado fundamentalmente por su uniformidad, madurez y ausencia de defectos, mientras que la calidad para ketchup está dada por el color, la viscosidad y el rendimiento industrial como materia prima. Es común el agregado de palabras adicionales para circunscribir la calidad al uso específico tales como «calidad industrial», «calidad nutritiva», «calidad de exportación», «calidad comestible», etc.

Percepción de la calidad

La calidad es una percepción compleja de muchos atributos que son evaluados simultáneamente en forma objetiva o subjetiva por el consumidor (Figura 64). El cerebro procesa la información recogida por la vista, olor y tacto e instantáneamente lo compara o asocia con experiencias pasadas y/o con texturas, aromas y sabores almacenados en la memoria. Por ejemplo, con sólo mirar el color, el consumidor sabe que un fruto está inmaduro y que no posee buen sabor, textura o aroma. Si el color no es suficiente para evaluar la madurez, utiliza las manos para medir la firmeza u otras características perceptibles. El aroma es un parámetro menos utilizado salvo en aquellos casos en que está directamente asociado a la madurez como en melón, ananá y otros. Este proceso comparativo no ocurre cuando el consumidor se enfrenta por primera vez con una fruta exótica cuyas características desconoce.
La percepción del sabor, aroma y textura que se produce al ingerirlo, es la evaluación final en donde se confirman las sensaciones percibidas al momento de la compra. Esta etapa es la que genera la fidelidad. Por ejemplo, si descubro que prefiero las manzanas rojas sobre las verdes, voy a seguir consumiendo manzanas rojas. Es posible generar fidelidad hacia marcas comerciales, formas de presentación, empaque, lugares de venta, etc.
Las frutas y hortalizas son consumidas principalmente por su valor nutritivo así por la variedad de formas, colores y sabores que las hace atractivas para la preparación de alimentos. Por ser consumidas crudas o con muy poca preparación, la principal preocupación del consumidor es que se encuentren libres de contaminantes bióticos o abióticos que puedan afectar la salud.




Componentes de la calidad

Apariencia

La apariencia es la primera impresión que el consumidor recibe y el componente más importante para la aceptación y eventualmente la compra. Distintos estudios indican que casi el 40 por ciento de los consumidores toma la decisión de compra en el interior del supermercado. La forma es uno de los subcomponentes más fácilmente perceptibles, aunque en general, no es un carácter decisivo de la calidad, a no ser que se trate de deformaciones o de defectos morfológicos. En algunos casos la forma es un indicador de la madurez y por lo tanto de su sabor. Este es el caso de la «mejilla llena» en mango o de la angularidad de los «dedos» de la banana.

En aquellas especies en donde la inflorescencia es el órgano comercializado tales como brócoli o coliflor o aquellas que forman «cabeza» como lechuga, repollo, endivia, etc. la compacidad es el aspecto de mayor relevancia y en general es un indicador del grado de desarrollo a la cosecha ya que las inflorescencias abiertas indican que fueron cosechadas posteriormente al momento óptimo mientras que las «cabezas» no compactas son consecuencia de una cosecha prematura. En cierta medida es también un indicador de la frescura ya que la compacidad disminuye con la deshidratación.

La uniformidad es un concepto que se aplica a todos los componentes de la calidad (tamaño, forma, color, madurez, compacidad, etc.). Para el consumidor es un aspecto relevante que le indica que ya alguien que conoce el producto lo ha seleccionado y separado en categorías basadas en los estándares de calidad oficiales. Tan importante es, que la principal actividad de la preparación para mercado es precisamente uniformar el producto.

Aunque en muchos casos, los defectos no afectan sus cualidades comestibles, la ausencia de defectos conjuntamente con la frescura y la uniformidad son los principales componentes de la apariencia y por lo tanto, de la decisión primaria de compra. Diversas causas (clima, riego, suelo, variedad, fertilización, etc.) durante la etapa de crecimiento pueden dar lugar a defectos morfológicos o fisiológicos. Algunos ejemplos de los primeros son los frutos dobles en cereza, ramificaciones en zanahoria, «florones» en tomate, «muñecos» y «corazón hueco» en papa, etc. Dentro de los fisiológicos, se menciona al quemado de los bordes en hortalizas de hoja y corazón negro en apio debido a deficiencias de calcio, podredumbres internas en diversas especies por deficiencias de boro, etc. Más preocupantes son aquellos defectos físicos o fisiológicos que se originan durante o posteriormente a la preparación para mercado y que se manifiestan en los lugares de venta o al nivel de consumidor. Dentro de los primeros tenemos a los daños mecánicos, lesiones o laceraciones que tienen lugar durante el manipuleo del producto (Capítulo 1) siendo la puerta de entrada a la mayor parte de los patógenos causantes de podredumbres durante la postcosecha. El daño por frío y efecto del etileno en las especies sensibles (Capítulo 3) así como la brotación y enraizamiento en bulbos y raíces, son respuestas fisiológicas a condiciones de conservación inadecuadas.



La frescura y la madurez son parte de la apariencia y poseen componentes que son propios. También son indicadores del sabor y aroma que ha de esperarse al ser consumidas. Desde el punto de vista de la aceptación por el consumidor son términos equivalentes. «Frescura» es la condición de estar fresco o lo más próximo a la cosecha posible. Se usa preferentemente en hortalizas en donde la cosecha es el punto de máxima calidad organoléptica caracterizado por una mayor turgencia, color, sabor y crocantez. La «madurez» es un concepto que se emplea en frutas y que también se refiere al punto de máxima calidad comestible, pero que en muchos casos se alcanza a nivel de puesto de venta o de consumo ya que en la mayor parte de las operaciones comerciales, los frutos se cosechan ligeramente inmaduros. Por ejemplo, las frutas almacenadas en atmósferas controladas alcanzan su calidad comestible al salir de la cámara, muchos meses después de haber sido cosechadas.

Dentro de los parámetros que definen la frescura y madurez, el color, tanto en intensidad como en uniformidad, es el aspecto externo más fácilmente evaluado por el consumidor. Es decisivo en aquellos productos como las hortalizas de hoja o frutos inmaduros tales como pepino, chaucha, etc. en donde un verde intenso está asociado a una mayor frescura. La pérdida del color verde es un indicador de senescencia. El color también es un indicador de la madurez y muy importante en frutos en donde no hay cambios substanciales luego de ser cosechados (no climatéricos), tales como cítricos, pimiento, berenjena y cucurbitáceas en general. En frutos que sufren cambios luego de la cosecha (climatéricos) el color es menos decisivo e indica fundamentalmente el grado de madurez, como por ejemplo tomate, pera, banana, etc
.
A calidades similares, los tamaños intermedios son preferidos por los consumidores quienes le asignan una cierta importancia (Figura 63). En frutos que son naturalmente grandes tales como zapallo, sandía, melón, etc., existe una tendencia muy definida hacia los tamaños que puedan ser consumidos por una familia (1-2 kg) en un período relativamente corto (1 semana). El tamaño es uno de los principales indicadores del momento de cosecha (Capítulo 1) y en muchos casos está directamente asociado a otros aspectos de la calidad como el sabor o textura. Tal es el caso de los zuchinis, arvejas, chauchas extrafinas y las minihortalizas en general, en donde los tamaños pequeños son particularmente valorados por los consumidores exigentes.



El brillo realza el color de la mayor parte de los productos, pero es particularmente valorado en especies como manzana, pimiento, berenjena, tomate, uvas, ciruelas, cerezas, etc., a tal punto que muchas de ellas son enceradas y lustradas para mejorar su aspecto. En hortalizas el brillo está asociado en cierta manera a la turgencia: un verde brillante es uno de los indicadores de la frescura. También puede ser usado como índice de cosecha en berenjena, pepinos, zapallitos y otros frutos que se cosechan inmaduros, en donde la disminución del brillo indica que se ha desarrollado demasiado y han perdido parte de sus características de sabor y textura. Por el contrario, en melón, palta y otras especies, es indicativo que ha alcanzado la madurez de cosecha.

La textura incluye a las diversas sensaciones percibidas con las manos (firmeza, por ejemplo) y, conjuntamente con los labios, el tipo de superficie (pilosa, cerosa, lisa, rugosa, etc.), mientras que los dientes determinan la rigidez de la estructura que es masticada. La lengua y el resto de la cavidad bucal detectan el tipo de partículas que se generan a partir del triturado por los dientes (blandas, cremosas, secas, jugosas, etc.). También los oídos contribuyen a la sensación de textura, por ejemplo, los ruidos generados al masticar en aquellas especies en donde la crocantez es un aspecto importante (Wills et al., 1981).



La textura, conjuntamente con el sabor y aroma, constituye la calidad gustativa. Un tomate sobremaduro, por ejemplo, es rechazado principalmente por su pérdida de firmeza y no por cambios importantes en el sabor o aroma. Si bien es decisivo para la calidad de algunas frutas y hortalizas, en otras tiene una importancia relativa. En términos de textura, cada producto es valorado diferentemente: ya sea por su firmeza (tomate, pimiento), la ausencia de fibrosidades (espárrago, alcaucil), su blandura (banana), jugosidad (ciruelas, peras, cítricos), crocantez (apio, zanahoria, manzana), terneza (arvejas), etc.
La firmeza y el color son los principales parámetros para estimar el grado de madurez de un fruto ya que la maduración inicialmente mejora y ablanda la textura del fruto, lo que asociado a los cambios en el sabor y color, hace que alcance la máxima calidad comestible. Sin embargo, a medida que este proceso continúa, se produce la sobremaduración, que conduce en última instancia a la desorganización de los tejidos y descomposición del producto. La firmeza se usa principalmente como índice de cosecha y es medido con instrumentos (Figura 12) que registran la fuerza necesaria para una determinada deformación o resistencia a la penetración de un émbolo de dimensiones conocidas.

La jugosidad es la sensación de derrame de líquidos en el interior de la boca a medida que los tejidos son masticados. El contenido de jugos de muchos frutos se incrementa a medida que madura en la planta. En cítricos está regulado el contenido mínimo que deben poseer y que para naranjas Navel es de 30 por ciento, en pomelo y otras naranjas 35 por ciento, en limones 25 por ciento, mandarinas 33 por ciento y clementinas 40 por ciento (Thompson, 1996).

Flavor

El flavor es la combinación de las sensaciones percibidas por la lengua (sabor o gusto) y por la nariz (aromas) (Wills et al., 1981). Sin bien son perfectamente separables unas de otras, por estar tan cerca los órganos receptores, simultáneamente al acto de acercar a la boca, morder, masticar y degustar, estamos percibiendo los aromas, particularmente aquellos que se liberan con la trituración de los tejidos. También es posible, sin embargo, hablar de un sabor/aroma visual, esto es, determinados aspectos externos, particularmente la madurez, permiten anticipar el sabor y/o aroma que se debe esperar al consumir el producto. El ser humano tiene almacenado en su memoria una enorme cantidad de sabores y aromas distintos y es capaz de reconocerlos sin ver al producto, si ha tenido la oportunidad de haberlo probado previamente.
En frutas y hortalizas, el sabor se expresa normalmente en términos de la combinación de principios dulces y ácidos, la que es un indicador de la madurez y de la calidad gustativa. El contenido de sólidos solubles es una buena estimación del contenido de azúcares totales y muchos frutos deben contener un contenido mínimo de sólidos para ser cosechados (Tabla 14). Los ácidos orgánicos (cítrico, málico, oxálico, tartárico) son el otro importante componente del sabor y tienden a disminuir a medida que el fruto madura por lo que la relación con los sólidos solubles tiende a aumentar. La acidez titulable es la forma de expresar la acidez. La relación sólidos solubles/acidez titulable se denomina ratio y es usada en cítricos fundamentalmente. Esta relación es función de la especie y variedad y en general sus valores son de 8 para mandarinas, naranjas Navel e híbridos, 7 para otro tipo de naranjas y 5,5 para pomelos (Lacey, et al., 2000).



La astringencia (sensación de pérdida de lubricación en la cavidad bucal) y los sabores amargos se deben a distintos compuestos. Son poco frecuentes y cuando existen normalmente disminuyen con la maduración. En aquellos casos en que naturalmente se presentan y constituyen una desventaja, han sido eliminados a través de los programas de mejoramiento genético.

Existen compuestos específicos que caracterizan a una o un grupo de especies, por ejemplo, la pungencia en los pimientos denominados «hot» o picantes está determinada fundamentalmente por el contenido de capsicina y otros 4 compuestos estructuralmente similares. También existen casos en que las enzimas y substratos responsables del sabor se hallan compartimentalizados en los tejidos sanos y sólo se ponen en contacto mediante el corte, masticación o trituración. Este es el caso de la pungencia en ajo y cebolla y también del sabor del pepino crudo. La cocción de estas hortalizas enteras impide que estas reacciones ocurran y el sabor resultante es distinto.

Existe una correlación entre contenido de materia seca y características organolépticas usada principalmente en la industria. En general, a mayor contenido de sólidos mayor rendimiento industrial y sabor. Esto es particularmente importante en el deshidratado. En papa, un mayor contenido de materia seca (medido como gravedad específica) está asociado a una mayor calidad culinaria. Para el mercado en fresco, sin embargo, no es usado el contenido de materia seca como indicador del momento de cosecha y/o calidad organoléptica, salvo el caso de la palta, en donde existe una correlación estrecha con el contenido de aceite. Dependiendo de la variedad considerada, no puede comercializarse paltas con menos del 21-23 por ciento de materia seca (McCarthy, 2000).
El aroma de las frutas y hortalizas está dado por la percepción humana de numerosas substancias volátiles. Es común que especies de un mismo género posean aromas similares. La palabra aroma normalmente se utiliza para olores agradables, mientras que olor se denomina al resto (Martens y Baardseth, 1987). Frutas y hortalizas refrigeradas poseen menos aroma pues la liberación de volátiles disminuye con la temperatura. Al igual que el sabor, muchos aromas son liberados cuando se pierde la integridad de los tejidos.

Valor nutritivo

Desde el punto de vista nutritivo, las frutas y hortalizas no son suficientes para satisfacer los requerimientos nutricionales diarios, esencialmente por su bajo contenido de materia seca. Poseen un alto contenido de agua y bajo de carbohidratos (exceptuando batata, papa, yuca y otros órganos subterráneos), de proteínas (salvo las leguminosas y algunas crucíferas) y de lípidos (excepto palta), pero son, en general, una buena fuente de minerales y vitaminas. Diversos países han elaborado tablas de ingesta diaria recomendada, siendo probablemente la U.S. R.D.A. (United States Recommended Daily Allowances) la más conocida (Tabla 15). Estas tablas son de referencia únicamente e indican la capacidad de los alimentos para satisfacer las necesidades diarias de determinados nutrientes. Es necesario mencionar que las condiciones de cultivo, variedades, clima y formas de preparación influyen en el contenido de nutrientes.
La fibra dietética se puede definir como la porción vegetal que no puede ser digerida por las enzimas del tracto digestivo humano aunque sus componentes son metabolizados anaeróbicamente en proporciones variables por la microflora del colon. Son polisacáridos estructurales de las plantas y se dividen en celulosa, hemicelulosas, lignina, pectinas, gomas y mucílagos. La fibra dietética contribuye a la regulación del tránsito fecal, por lo que combate tanto la diarrea como el estreñimiento, contribuye a mantener los niveles de glucosa en sangre y a eliminar parte del colesterol circulante. Es útil en dietas contra la obesidad pues al digerirse en un bajo porcentaje, proporciona pocas calorías y el mayor tiempo y energía necesarios para masticarla hacen que se llegue antes al reflejo de la saciedad. En un adulto sano se considera óptima la ingesta diaria de 25 a 30 gramos de fibra dietética. La contribución de determinadas frutas y hortalizas a las necesidades mínimas se indica en la tabla 15.

Tabla 14: Contenido mínimo de sólidos solubles recomendado a la cosecha.

Ananá
12
Arándano azul
10
Cereza
14-16
Ciruelas
12
Damasco
10
Durazno
10
Frambuesa
8
Frutilla
7
Granada
17
Kaki
18
Kiwi
14
Mango
8
Mandarina
8
Manzana
10,5-12,5
Melón
10-12
Naranja
8
Nectarines
10
Papaya
11.5
Pera
13
Pomelo
8
Sandía
10
Uva
14-17,5
Fuente: Kader,

El descubrimiento de que determinados alimentos poseían compuestos biológicamente activos y beneficiosos para la salud más allá de la nutrición básica, abrió una nueva etapa en la ciencia de la nutrición. Estos compuestos o sus metabolitos que han sido denominados «funcionales», ayudan a prevenir enfermedades como el cáncer, tienen un efecto protector ante problemas cardiovasculares, son neutralizantes de los radicales libres, reducen el colesterol y la hipertensión, previenen la trombosis, y otros efectos beneficiosos. También se denominan «funcionales» a aquellos alimentos que los contienen aunque también han sido propuestos otros nombres tales como «farmacoalimentos», «nutracéuticos», y otros. Como la mayor parte de estos compuestos son de origen vegetal, muchos autores los denominan fitoquímicos.
Las frutas y hortalizas son particularmente ricas en fitoquímicos como los terpenos (carotenoides en frutos de color amarillo, naranja y rojo y limonoides en cítricos), fenoles (los colores azul, rojo y violeta de las cerezas, uvas, berenjenas, berries, manzanas y ciruelas), lignanos (brócoli), y tioles (compuestos que poseen azufre, presentes en ajo, cebolla, puerro y otros alliums y en repollos y coles en general).



Seguridad

Las frutas y hortalizas no solamente deben ser atractivas en cuanto a su apariencia, frescura, presentación y valor nutritivo, sino también su consumo no debe poner en riesgo la salud. El consumidor no tiene forma de detectar la presencia de substancias nocivas y depende enteramente de la seriedad y responsabilidad de todos los integrantes de la cadena de producción y distribución. Necesariamente debe confiar en ellos, además de las precauciones que normalmente toma tales como lavar, pelar y/o cocinar al producto antes de consumirlo. Sin embargo, esta confianza es muy volátil y cualquier sospecha sobre la seguridad de un alimento tiene un impacto tremendo a nivel de consumidor. Hay muchos ejemplos de esto, entre los más relevantes mencionamos a la epidemia de cólera de la década del 90 en Latinoamérica que redujo notablemente el consumo de hortalizas en muchos países de la región por casi un año; las dos uvas con residuos peligrosos detectadas en los 80 en un puerto de entrada de los Estados Unidos, afectó severamente la economía de exportación chilena y también en esa década, el pánico del Alar (daminozide, regulador de crecimiento usado para regular la fructificación) que disminuyó considerablemente el consumo de manzanas en los Estados Unidos.
La seguridad de los alimentos consiste en la ausencia de substancias dañinas para la salud y tradicionalmente la presencia de plaguicidas sobre el producto ha sido la principal preocupación de la opinión pública. Sin embargo, existen muchos otros contaminantes potencialmente tan o más peligrosos, como la presencia de microorganismos patógenos, micotoxinas, metales pesados, etc.
Por ser las frutas y hortalizas consumidas en fresco y muchas veces con la piel o cáscara, todo organismo patógeno para el ser humano que pueda transportarse sobre su superficie constituye un peligro potencial. Las medidas higiénicas y sanitarias para disminuir el riesgo alimentario ya han sido descritas en el capítulo anterior. Bacterias como Shigella spp, Salmonella spp., Aeromonas spp., Escherichia coli, Listeria monocytogenes así como las toxinas producidas por Clostridium botulinum y otras han sido identificadas como responsables de enfermedades alimentarias transmitidas por la ingestión de frutas y hortalizas. El virus de la Hepatitis A ha sido detectado también en productos frescos así como parásitos como Entomoeba histolyca y Giardia lamblia (Tabla 12).



Tabla 15: Contenido de nutrientes esenciales. (*, buena; X, muy buena; XX excelente; http://www.fao.org/docrep/006/y4893s/y4893s00.gif, supera los requerimientos diarios).

ESPECIE
Vitamina A
Vitamina C
Tiamina
Riboflavina
Niacina
Calcio
Hierro
Fibra
Acelga
X
*
Alcaucil
*
XX
Ananá
X
Apio
*
X
Arándano azul
X
*
Arándano rojo
*
*
Arveja
XX
*
*
Banana
X
Batata
XX
*
Brócoli
*
*

Carambola
*
XX
*
Cebolla bulbo
X
Ciruelas
*
Coliflor
XX
Colinabo
XX
Col rizada
Chaucha
*
Cherimoya
XX
*
*
XX
Chirivia
*
*
Choclo
*
Damasco
XX
*
Dátiles
*
Endivia
*
Espárrago
*
*
XX
Espinaca
XX
X
*
Frambuesa
XX
XX
Frutilla
Higos (seco)
X
*
XX
Hongos comestibles
*
Kiwi
XX
Lechuga Iceberg
*
Lechuga Romana
X
X
Lima
X
Limón
XX
Mango
XX
*
Manzana
*
X
Melón Cantalupo mad
Melón Cantalupo mad
*
Melón Honeydew
XX
*
Mora
X
X
Nabo
*
Naranja Navel
Naranja Valencia
XX
Nectarines
*
*
Okra
*
Palta
*
*
*
*
*
*
XX
Papa madura
XX
X
Papaya
X
Pepino
*
Pera
*
X
Pimiento
Pomelo
XX
Puerro
*
Rabanito
X
Remolacha s/hojas
*
Repollo
XX
XX
Repollo colorado
XX
Repollo Savoy
*
X
Repollo de bruselas
*
*
Rutabaga
X
Sandía
X
XX
X
*
Tomate
*
XX
Topinanbur
*
*
Zanahoria
Zapallos
X
*
Zapallo Acorn
X
*
*
Zapallo Butternut
XX
*
Zapallo Hubbard
*
*


Fuente: The Packer, 1996; Produce Marketing Association, 2000.

Los agroquímicos han sido una de las herramientas que el hombre ha usado para incrementar los rendimientos de sus cultivos y satisfacer las necesidades crecientes de alimentos por parte de una población en expansión. Por agroquímicos se entiende los herbicidas, plaguicidas, fungicidas, fumigantes, rodenticidas, reguladores de crecimiento, ceras, desinfectantes, aditivos y todo otro producto de naturaleza química que se utilice durante la producción o postcosecha.

La presencia de residuos en niveles peligrosos para el ser humano ha sido siempre una preocupación, aunque los avances en la química y bioquímica para el desarrollo de productos menos peligrosos, el mayor conocimiento de la ecología, de las plagas y la utilización creciente de métodos de control no químicos, han hecho que el mundo presente sea mucho mejor que aquel al inicio de la producción intensiva. Los agroquímicos actuales son menos tóxicos y persistentes además de ser más específicos y sus productos de degradación son generalmente inocuos. También se han desarrollado mejores métodos de laboratorio para su detección, además de existir una mayor concientización en su uso, tiempos de espera, dosis, etc.
Cada país tiene una legislación propia en términos de los Límites Máximos de Residuos (LMR) aunque en general se acepta lo establecido por el Codex Alimentarius u otras organizaciones internacionales (Apéndice, Anexo 1). Un LMR o tolerancia es la concentración máxima del residuo de un agroquímico resultante de su aplicación según una práctica agrícola correcta.

El uso de agroquímicos debe enmarcarse dentro de las Buenas Prácticas Agrícolas que tiende a garantizar la máxima seguridad y disminuir el riesgo para la salud del consumidor. Se debe usar los productos específicos para controlar la plaga o enfermedad siguiendo las indicaciones del fabricante, particularmente en lo referido a cultivos en los que puede ser usado y tiempos de espera entre aplicación y cosecha.
Otras contaminaciones que se presentan en las frutas y hortalizas son por ejemplo, la acumulación de nitratos en hortalizas de hoja, de oxalatos en determinadas especies y metales pesados (mercurio, cadmio, plomo) provenientes de la utilización de residuos domiciliarios como fertilizantes o enmiendas orgánicas. También es posible la presencia de compuestos tóxicos naturalmente producidos por el vegetal o por los hongos (micotoxinas) que colonizan su superficie.



La obtención de un producto de calidad

La obtención de un producto de calidad se inicia mucho antes de plantarse la semilla: la elección del terreno, su fertilidad y capacidad de riego, el control de malezas y rotaciones, la preparación del suelo, la elección de la semilla y otras decisiones tienen influencia en la calidad del producto a obtenerse. De la misma manera son determinantes las condiciones climáticas durante el cultivo, así como los riegos, fertilizaciones, control de plagas y enfermedades y otras prácticas culturales. La cosecha marca el fin del cultivo y el comienzo de la postcosecha, período durante el cual tiene lugar la preparación para el mercado, distribución y venta para finalmente llegar a la mesa del consumidor.

Debido a que las frutas y verduras por lo general son productos altamente perecederos, es necesario tener en cuenta que previo a la cosecha, la porción vegetal se encuentra íntimamente relacionada con la planta madre y toda demanda de agua o nutrientes es satisfecha por otras partes de la planta y todo el vegetal se comporta como una unidad. Una vez cosechado, sin embargo, depende únicamente de sus reservas. Las frutas y hortalizas continúan viviendo después de la cosecha: respiran, transpiran y están sujetas a continuos cambios - la mayor parte de ellos no deseables - los que determinan la declinación de la calidad interna y externa. La velocidad de este deterioro depende del tipo de producto, condiciones de cultivo y otros factores, pero principalmente de las condiciones en que es mantenido: temperatura, humedad relativa, movimiento y composición del aire, etc. Los cambios que ocurren en la postcosecha no pueden ser detenidos, sino que son demorados dentro de ciertos límites. Por estas razones, el proceso de preparación para mercado debe ser rápido y eficientemente realizado para evitar las pérdidas de calidad.

Además del deterioro natural y de los daños fisiológicos y mecánicos ya descritos en capítulos anteriores, las podredumbres son también responsables de la pérdida de calidad. Las pérdidas de postcosecha debido a microorganismos pueden ser severas, particularmente en climas cálidos con alta humedad relativa. Los frutos en estado de descomposición pueden contaminar al resto. Adicionalmente, la producción de etileno se intensifica en estas condiciones y acelera el ritmo de deterioro.

La mayoría de los géneros de hongos y bacterias que atacan frutas y hortalizas después de la cosecha, son patógenos débiles y solamente invaden los tejidos a través de heridas (Wills et al., 1981). Las lesiones que tienen lugar en la manipulación del producto proporcionan innumerables vías de entrada a estos patógenos si bien algunos de ellos son capaces de invadir productos sanos. Los frutos inmaduros son normalmente más resistentes al ataque de patógenos y las defensas se debilitan con la maduración. Asimismo, es posible que la infección tenga lugar cuando el fruto es inmaduro y se manifieste posteriormente, cuando las defensas se debilitan (Dennis, 1987). El control de enfermedades de postcosecha comienza en el campo ya que un buen programa sanitario disminuye la fuente de inóculo y los riesgos de infecciones luego de la cosecha. Además, un manejo cuidadoso durante las operaciones de cosecha y empaque disminuye los daños físicos que pueden facilitar la entrada de los microorganismos. Además de los tratamientos sanitarios y desinfecciones que se realizan, el control de la temperatura es la principal herramienta ya que disminuye la actividad metabólica de los microorganismos y se mantienen altas las defensas naturales del producto. El control de la humedad relativa, particularmente para evitar la condensación de agua sobre el producto, así como las atmósferas controladas son también útiles para el control de las enfermedades de postcosecha.



Hacia la calidad total en las frutas y hortalizas

El concepto de calidad como forma de diferenciar productos evolucionó desde tiempos inmemoriales conjuntamente con el intercambio mismo. A medida que el comercio local o regional evoluciona hacia lo internacional, la calidad se consolida como la herramienta competitiva por excelencia, conduciendo a la necesidad de establecer estándares para separar la calidad en categorías o grados, así como para definir los límites de los defectos permitidos. Todos los países inician el proceso de normalización o redacción de normas de calidad para facilitar el intercambio y definir con precisión los principales aspectos de la calidad. Hoy en día, al igual que en otros productos, la comercialización de frutas y hortalizas, tanto a nivel nacional como internacional, está reglamentada por estándares de calidad, los que proveen un lenguaje común entre los distintos participantes de la cadena producción-comercialización-consumo. También son las herramientas legales para dirimir disputas comerciales, útiles para el marketing del producto y patrón de comparación de precios en las estadísticas.

El sistema de calidad previsto por los estándares se conoce como «Inspección de calidad» (Tabla 16) en donde muestras representativas en el grado final de preparación para el mercado deben cumplir con los límites especificados y sus tolerancias. Si bien es fácil de aplicar, posee al menos dos grandes desventajas: en primer lugar no están completamente adaptados a productos altamente perecederos, en donde la calidad varía continuamente. En segundo lugar, su aplicación no mejora la calidad del producto, sino que solamente separa en grados a la calidad que viene del campo. Es un sistema reactivo, pues reacciona y elimina las unidades defectuosas cuando son detectadas.

Al mismo tiempo que los estándares de calidad estaban siendo desarrollados y aplicados, nuevas ideas comenzaron a ser concebidas en la industria. En primer lugar, comenzó a ser evidente que un enfoque sistemático y preventivo era mucho más efectivo y económico para mejorar la calidad que eliminar las unidades defectuosas al final de la línea, cuando ya los costos asociados a la producción y embalaje habían ocurrido. En segundo lugar, comienza a internalizarse el concepto que la calidad se extiende mucho más allá del producto en sí mismo, ya que es afectada por los sistemas y procedimientos involucrados en el proceso de producción y preparación para mercado. Finalmente, la opinión del consumidor comienza a ser cada vez más importante. Ya no es suficiente que un producto sea técnicamente perfecto y que los sistemas de producción sean económicamente rentables, es necesario satisfacer al consumidor y la calidad debe exceder sus expectativas.
La aplicación de la estadística para controlar la variabilidad de las distintas unidades en las líneas de producción dió lugar al nacimiento del sistema denominado «Control de calidad» o «Control estadístico de la calidad», el cual es adoptado por la mayoría de las empresas industriales en la primer mitad del siglo XX. Este método o sistema esencialmente provee las herramientas analíticas para monitorear el proceso de producción y permite tomar medidas cuando la variabilidad excede determinados límites considerados como normales. Su aplicación mejora la calidad del proceso contribuyendo enormemente a mejorar la calidad del producto. Son herramientas que pueden ser aplicadas a nivel de galpón de empaque de frutas y hortalizas.



Este sistema es trasladado al Japón luego de la 2ª Guerra Mundial en donde evoluciona hacia lo que hoy es conocido como «Gerenciamiento de la calidad total» o simplemente «Calidad total». La calidad total es hoy por hoy el esquema conceptual más completo para asegurar la calidad en donde cada persona o actividad dentro del proceso de producción está involucrada, apuntando a 0 defectos y la completa satisfacción del cliente, tanto interno como externo, incluso mucho más allá de sus expectativas.

Paralelamente al desarrollo de sistemas de calidad total, en Europa evolucionaba el concepto de «Aseguramiento de la calidad». Es ligeramente menos amplio que el concepto anterior, pero mucho mas fácil de implementar y probablemente mejor adaptado a los productos frutihortícolas. Se define como todas aquellas acciones planeadas y sistematizadas necesarias para garantizar que el producto o servicio satisfacerá los requisitos de calidad. Normalmente requiere del cumplimiento de ciertas normas, protocolos o estándares desarrollados específicamente y con una certificación por una empresa independiente habilitada para tal fin. El sistema ISO (Organización Internacional para los Estándares) es probablemente el más conocido y dentro de él la serie 9000.
Un párrafo aparte merece el sistema HACCP (Análisis de Peligros y Control de Puntos Críticos), diseñado específicamente para garantizar que la manufactura de alimentos no esté expuesta a ningún tipo de contaminación que pudiera poner en riesgo la salud, particularmente desde el punto de vista bacteriológico. Este método es reconocido hoy internacionalmente como una herramienta lógica y científica en todo sistema de calidad de alimentos. Es también de naturaleza preventiva y el elemento clave es la identificación de los puntos críticos, dentro del proceso, en donde la calidad debe ser controlada previniendo, eliminando o reduciendo a niveles aceptables los posibles riesgos a la seguridad. El sistema HACCP es requerido hoy en día para la importación en los Estados Unidos y otros países de carnes, pescados, huevos y otros alimentos. Hasta el momento no es requerido para las frutas y hortalizas, aunque ya diversos países exportadores lo están implementando para asegurar una calidad superior de sus productos. La lógica del HACCP puede aplicarse para la detección de otros defectos de calidad.

Si bien todos estos sistemas tienen su origen en la industria, su aplicación se extiende a otros sectores. La agricultura y particularmente de producción de frutas y hortalizas está incorporando muchos de los métodos e ideas concebidos para el sector industrial pues los principios básicos no solamente son aplicables sino también recomendables para productos altamente perecederos, en donde la calidad se deteriora rápidamente. Diversas empresas exportadoras han instrumentado el HACCP conjuntamente con la certificación ISO 9002, lo que garantiza la seguridad alimentaria dentro de un sistema de aseguramiento de la calidad. Un concepto clave es que los sistemas de calidad no son mutuamente excluyentes sino que se van montando unos sobre otros haciendo más amplio el enfoque de aplicación, extendiéndose más allá del producto para abarcar el proceso de preparación, insumos, proveedores, intermediarios e incorporando al cliente o consumidor, quien retroalimenta al sistema conduciendo a una mejora continua del sistema.

Tal como es concebida en la actualidad, los principios básicos de la calidad total se pueden resumir de la siguiente manera:

·         El consumidor siempre está primero
·         Toda operación es parte de un proceso
·         El mejoramiento de la calidad nunca termina
·         La calidad se hace, no se controla
·         La prevención de problemas de la calidad se realiza a través de la planificación.

·         Se debe obtener el producto deseado en el momento deseado. El manejo de la postcosecha debe ser el adecuado para llegar al mercado deseado en las condiciones deseadas.

Escrito por  © Antonio Rojo

Escuela de Hosteleria de Estepona
Estepona (Málaga)

Fuente:

martes, 16 de septiembre de 2014

Pequeña entrevista a Alejandro ... alumno de la Escuela de Hostelería de Estepona

Uno de nuestros alumnos del curso 21013/2014 nos cuenta un poco como es y porque decidió dar un paso adelante.


Personalidad.

Me considero una persona atenta, concienzuda, consistente, decidida, entusiasta, enérgica, organizada, ingeniosa y respetuosa. Siempre intento dar todo lo mejor de mí y lograr alcanzar mis objetivos.


Formación.

La única formación hostelera recibida ha sido este año en la Escuela de Hostelería de Estepona. Mi única experiencia laboral ha sido durante las prácticas que han sido proporcionadas por esta escuela, que gracias a ella he recibido un contrato de formación.


Mis hobbits están pocos relacionados con la cocina, ya que en este ámbito me dedico más al deporte como al ciclismo, piragüismo, fútbol o paddel.


Por qué decidiste dedicarte a la cocina.
Decidí dedicarme a la cocina porque desde pequeño siempre he estado ayudando a mi abuela o a mi padre.

Qué destararías por tu paso por la escuela de hostelería de Estepona.
Destacaría los buenos momentos pasados con mis compañeros y profesora, junto con las visitas de los cocineros que han venido a mostrarnos algunos de sus platos.



Cómo está siendo la experiencia en el hotel en el que estás trabajando.
Está siendo muy gratificante, me he integrado bien en el entorno laboral en el que me encuentro. Al haber más compañeros que se encuentran en la misma situación que yo hace que me sienta más cómodo. También he de llevar a cabo un curso de formación que debe de hacerse a la vez que el contrato.



Cuéntanos alguna anécdota relacionada con la hostelería.
A principios del curso, la primera vez que intenté hacer una paella me dijeron que echara una serie de condimentos y yo, al no controlar las medidas, eché más de la cuenta y la paella estaba con un sabor diferente. También recuerdo esa vez que intenté dar la vuelta a una tortilla de patatas y que finalmente hubiera más tortilla en la hornilla que en la propia sartén.

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viernes, 12 de septiembre de 2014

Modelos de negocio CON DOS RECURSOS ILIMITADOS: CARIÑO Y GANAS DE HACER


…dentro de mismo post,  escrito hoy mismo (que podéis leer más abajo, En Estepona... Renovarse o Morir), No quiero cerrar esta semana sin hablar del Restobar 11&11 ubicado en la plaza de levante del puerto pesquero de Estepona. Su propietario hace meses me pidió mi punto de vista, y desde mi más humilde y modesta opinión, y siempre siendo 100% objetivo le brindo este post, con la mayor objetividad que merece, entre otras cosas ,  me gano la vida con esto, hay va…

Estepona es un lugar donde  el sector turístico tiene un peso altamente relevante para la economía local, tanto en verano como en invierno.

Dentro de la transformación que está viviendo Estepona, a lo que  aprovecho para  recomendar encarecidamente a todo aquel empresario actual del municipio, “que se ponga las pilas”, ya que, tanto en Estepona, en Málaga y en el resto del País, están pidiendo a gritos un incremento del tejido empresarial, y donde Estepona es actualmente una mina por explotar.  Muchos inversores están poniendo las miras en nuestro municipio y dentro de muy  poco tiempo  lo comprobaremos. 

Es de agradecer que una persona arriesgue su dinero, lo cual  deriva a contraer un compromiso y una  responsabilidad con la sociedad , de esta decisión depende el mantenimiento de muchas familias y con eso no se juega, debemos aprender a valorar el riesgo que esto supone. 

Una empresa se monta para ganar dinero,  pero también para generar riqueza y repartirla en  cierta manera a la sociedad vía sueldos de trabajadores, pago proveedores, impuestos, etc,  y es de agradecer que asuman este riesgo donde un empresario  aporta su granito de arena repartiendo la tarta entre muchos.  He de destacar la gran diferencia que he percibido en este nuevo concepto el  Restobar 11&11,  en muchos aspectos destacables.


Los bares o restaurantes  siempre han destacado como un buen punto de encuentro, un lugar de socialización. En muchas ocasiones los  establecimientos hosteleros están cortados por un mismo patrón, como si  hubiera un diseño o patrón único que es imposible de cambiar o de modificar,  barra, mesas, wc lo más  pequeños posible y  llenos de cajas de Coca-Cola y ala, a vender!



Restobar 11&11 es diferente, un lugar que cumple con el típico diseño de una gran cadena y del cual ya me han preguntado si es una franquicia, este tipo de pregunta atiende a cuando vemos una imagen corporativa unificada, donde todo está corporativamente diseñado , medido y planificado.



Desde un punto de vista empresarial y usando el argot, es un negocio con vistas a largo plazo, ósea, claramente no se ha montado para “echar el verano”, es exactamente  lo contrario que vemos cuando  desgraciadamente pasamos por un nuevo bar y nuestro más profundo inconsciente le echa 3 meses de vida, con Restobar 11&11, no tenemos esa percepción. Si quieres montar un bar y no quieres bajar la persiana a las primeras de cambio, haz algo diferente y Restobar 11&11 lo ha hecho.



Desde mi punto de vista y unos de los factores de éxito de un nuevo negocio es la orientación al cliente, la imagen corporativa, el local, el personal y por supuesto la oferta gastronómica ofrecida. 

Con respecto a la imagen corporativa, de libro! esta todo compenetrado y diseñado,  con un estilo unificado donde el  personal está perfectamente uniformado, el logotipo está en servilletas, sorbetes, platos, vasos, gorras, tarjetas, cartelería, publicidad….


Con respecto al personal, el motor de la empresa, si, el motor de la empresa el cual hay que mimar, formar y darle mucho cariño, eso evita la rotación y gana en la fidelidad de los clientes.

La percepción que tengo es que la dirección lo tiene muy claro, objetivo: que el cliente se sienta bien atendido donde los tiempos de espera sean los normales,  y para conseguir eso, hay que contar con una plantilla profesional, bien formada y en línea con los intereses y la filosofía de la empresa. 

Para mí es muy importante y permitirme la expresión, que el personal actué,  para atender un cliente, dentro del precio, el cliente paga para ser atendido en buenas condiciones y con profesionalidad. 

El  local es diferente a todo lo que he visto en Estepona estos últimos meses, atrevido, diferente, innovador, con espacio y una sorprendente pero bien recibida y lógica  pulcritud, además te permite  la visibilidad de los productos a la venta, contando con una cocina a la vista del cliente,  y como no hablar de los  WC, primer medidor higiénico sanitario de todo cliente que entra a un bar ,  están super limpios!, y donde hay el típico material de uso personal , y sobre todo no hay cajas ni barriles!. También destacar  y valorar la fusión de música en vivo con la de restaurante, es gratificante  disfrutar del concepto, que a veces solo está en  grandes capitales,  en  Estepona!
 



Con respecto a la oferta gastronómica, tuve el placer de disfrutar  hace meses de esta y anoche del sorprendente cóctel inaugural que ofrecieron, donde derrocharon creatividad, innovación, cocina de mercado y variedad.

Ya que la oferta gastronómica debería de irse  adaptando , sin perder el alma,  a lo largo de los meses a la clientela del local,  aún es pronto para hacer una crítica más profunda de esta, es más, para esto están otros! pero lo que si tengo claro, que es una oferta muy distinta , huyendo de la 4º y 5º gama e implementado una cocina elaborada, donde se permite y deja paso  la innovación y la creatividad , pero sobre todo hay muchas ganas de impresionar al cliente para conseguir que el cliente viva la experiencia! 


Todo esto se lee muy  bonito y leerlo es fácil, pero,  aun teniendo una buena idea, tener recursos, llevártela a un  buen local, tener la mejor plantilla formada, y la mejor oferta gastronómica posible, si no se hace con amor, no conseguiremos el éxito.  

Desde Hostelería Consultores y la Escuela de Hostelería de Estepona inculcamos a diario a todos nuestros clientes y alumnos/as a meter todo  esto en una coctelera y los animamos hacer cosas diferentes y a  innovar arriesgando, cuanto mayor sea el riesgo, mayor será el beneficio, y sobre todo  siempre pensando a largo, nunca a corto, dejandose asesorar antes de gastar un solo euro.

Enhorabuena Restobar 11&11 y que sea por muchos años!



Escrito por  © Por Antonio Rojo  

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En Estepona... Renovarse o Morir

Si ya lo digo yo… el cambio tan brutal que se está llevando a cabo en Estepona  nos obliga a los que tenemos comercios en Estepona a,  RENOVARSE O MORIR.


Ya están llegando grandes cadenas de restauración, inversores y empresas de moda a nuestra localidad interesándose por esos miles de turistas que nos visitan. Vienen preparados para consumir y sobre todo para  gastar. Las grandes cadenas, que todos conocemos, tienen perfectamente estudiado  el terreno donde hay que moverse, del cliente lo conocen todo, conocen sus hábitos , saben  cómo compran, que compran, cuando lo compran, conocen sus gustos, sus horarios, y sobre todo conocen en que se fijan y que valoran para elegir un lugar u otro para consumir, ósea GASTAR.
Hay dos formas de hacer que el dinero de ese turista que nos visita llegue a nuestra caja registradora, una que es ilegal, que es quitárselo, lo cual, por supuesto,  yo no recomiendo y otra es ofreciéndole “algo” que ese turista valore más que su propio dinero. 



Me refiero al hecho de gastar dinero, es cuando cambiamos nuestro dinero, que para nosotros tiene muchísimo valor,  por un producto o servicio el cual valoramos por encima de nuestro propio dinero, por eso mismo gastamos dinero.

Por eso mismo,  no solo debemos ofrecer comida o bebida que “esta buena” o que te llenen el plato hasta no poder ver a tu acompañante, sobre todo los establecimientos de Restauración tienen que ofrecer un servicio, una atención estudiada y medida, una imagen corporativa general, un diseño del local  agradable, una carta acorde a su personalidad,  unos precios muy estudiados, desde mi humilde punto vista un establecimiento hostelero tiene que ser como un teatro, donde todos los recursos se unen para que el cliente viva la experiencia que está esperando vivir.



No solo es ir a  tomar un café con un “pitufo” y que te cobren 3.65 € ,  es la mesa, que este perfectamente nueva y limpia,  es la atención recibida, que te hace ser importante, único y especial, es la taza de café, limpia reluciente y  con la imagen corporativa  del establecimiento, el plato, perfectamente diseñado para ese “pitufo”, la cucharilla, las  servilletas, el entorno, los detalles , la decoración, los wc, todo! y como no, el bien más preciado de la empresa, no me gusta llamarlo recurso, y al que tenemos que cuidar como nuestro más exquisito tesoro,  el camarero o la camarera que te sirve, el cual te llama por tu nombre, siempre  sonriente, siempre agradable con un buenos días al llegar , o que pase un buen día al irse… donde sus problemas se quedan en la taquilla o en el coche y empieza su jornada actuando y todo ello para cumplir la expectativa del cliente, que al fin y al cabo, es quien paga su sueldo.




Debemos estar preparado ya que en la Hostelería todo se conoce y todo,  absolutamente todo,  esta estudiado, medido y planificado donde  poco a poco irán llegando establecimientos con este modelo de negocio  y estos donde ofrezcan un servicio o un  producto donde nuestro cliente de siempre valore menos su dinero y lo cambie de bolsillo mas fácilmente, donde   trataran a nuestros  clientes de tal manera,  que nuestro cliente se sienta bien y ni el mismo sepa el porqué.

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Estepona (Málaga) 

martes, 17 de junio de 2014

Entrevista a Salvador, alumno del curso de Cocina


Hola Salvador, háblanos un poco de ti, de cuáles son tus virtudes, tus defectos:

Soy una persona que me comprometo mucho con las cosas que me gustan, hasta tal punto que el trabajo llega a ser una segunda familia para mí, esto tiene su lado positivo y negativo. Soy constante, a mí ritmo (risa) y muy puntual e intento hacer las cosas lo mejor posible.

Mi gran defecto, es que soy muy negativo, lo cual intento combatir con mucho esfuerzo y trabajo, soy del que le gusta tropezar con la misma piedra dos veces.


Salvador en la Cocina del Puro Beach

Antes de pasar por la escuela, tenías experiencia en la hostelería?

Si, he aprendido mucho en todos los lugares donde he trabajado, en especial en “Restaurante Delfines”, como camarero, aunque puedo decir en este sentido que he sido autodidacta.

Qué hobbies tienes?

Tengo muchos hobbies, pero el que más me gusta es poder compartir los entrenamientos con mis amigos del Manilva F.S., del cual soy el actual Presidente.

¿Por qué decidistes dedicarte al mundo de la cocina? ¿Qué es lo que más te gusta de ella?

A raíz de trabajar en el “Restaurante Delfines” comencé a observar al primer cocinero profesional y amigo “Domingo”,  era algo desconocido para mí, ver lo gratificante que era para él,  ver la pasión que ponía en cada uno de los platos que elaboraba de la carta, fue mi primer contacto real con el mundo de la cocina. Lo que más me gusta de la cocina es que trabajes donde trabajes y con quien trabajes, siempre aprendes algo nuevo.
Salvador y Mariana Jefa de Cocina en PURA acción!

¿Qué destacarías de tu paso por la Escuela de Hostelería de Estepona?

Lo mucho que he llegado a aprender en apenas 7 meses de curso y la confianza que he ido adquiriendo con el paso de ese tiempo. Destacar la rápida inserción laboral, gracias al trabajo de  la dirección de la Escuela de Hostelería, la cual ha movido cielo, mar  y tierra, para ofrecernos una oportunidad de trabajo en época de crisis, claro está que si no aportamos nuestro granito de arena nada de esto sería posible.

Y que decir de “Eli” nuestra profe, espero que reaccione bien al tratamiento psicológico por los 7 meses que le he hecho pasar no tienen precio... (risa). Sin ella no habríamos llegado a tener una buena base tanto en cocina como en repostería para afrontar este gran reto que es el mundo de la cocina.


Salvador y Mariana Jefa de Cocina del Puro Beach
También destacar a las personas y cocineros que hemos y nos han visitado para contarnos sus experiencias más que laboral, sus vidas. Los sacrificios que hay que hacer para sobrevivir al día a día en este mundo de la cocina, ya que no todo se basa en elaborar un gran plato para obtener una estrella Michelin. Gracias a todos.

Ahora estas trabajando en el Puro Beach, ¿Cómo está siendo tu experiencia?

Esta siendo francamente buena, no haber terminado las prácticas y tener sobre la mesa 2 ofertas de trabajo es muy gratificante… aunque un quebradero de cabeza… el hecho de elegir trabajar en “Puro Beach” es muy bueno para mí, a nivel personal y profesional. Estoy aprendiendo que no todo se basa en montar platos, detrás de ese plato hay mucha elaboración y preparación que debe llevarse y llevan a raja tabla. En cuanto a mis compañeros de cocina me ayudan en todo momento para que pueda aprender lo máximo posible.


Mariana Jefa de Cocina, con su equipo

¿Recuerdas alguna anécdota culinaria?

Estando aún en el curso, un día guardando las cosas, uno de mis compañeros guardo una salsa, poniendo en la etiqueta la salsa que era y su supuesta “Fecha” de elaboración, la cual íbamos a gastar en los días siguientes. Al sacarlo de la cámara vimos que en la etiqueta ponía el nombre de lo que era, hasta ahí todo correcto, pero al fijarnos en la fecha de elaboración no había fecha, en su lugar una escueta palabra “AYER”, algo que enseguida recorrió toda la cocina entre carcajadas.


Plato del Restaurante Puro Beach

Purobeach se ubica a pie de una maravillosa playa cerca de Estepona. Disfruta de las espectaculares vistas al Peñón de Gibraltar y las montañas del Atlas Marroquí. Purobeach es un lugar de relax junto al mar, con un concepto de estilo de vida que abarca restaurante & copas, lounge bar, terraza, piscina & yoga.


En resumen, todo para satisfacer cuerpo, mente y alma. Purobeach Marbella combina la necesidad personal que sacia un entorno saludable y espiritual durante el día y un ambiente vibrante y de fiesta por la noche.


Disfrute de yoga al amanecer, los programas de masaje "Global Treats" o simplemente relájese en la privacidad de las Tiendas Nómadas alrededor de la piscina o las confortables tumbonas en la playa. Los Djs inducirán con su música un estado mental relajado durante la tarde hasta entrada la noche, mientras usted disfruta adorando el sol, saborea una ensalada junto al mar o simplemente se reposa en la sombre de los interiores, en los numerosos sofás y puffs que invitan a la relajación. La Ceremonia de Puesta de Sol da pié al comienzo de la velada de ambiente exótico y festivo, con música, comida & copas, que continúa hasta bien entrada la noche.VIDEO

Agradecer la colaboración del Restaurante PURO BEACH 
http://www.purobeachmarbella.com/es/
Escrito por  © Por Cristina Matos
Escuela de Hosteleria de Estepona
Estepona (Málaga)


jueves, 5 de junio de 2014

ESCUELA DE HOSTELERIA DE ESTEPONA CON SABOR A MALAGA


Dentro de nuestros planes de formación se incluyen visitas y acciones las cuales contemplan el conocer a los productores de la zona, con esto  los alumnos apreciaran , conocerán y se acostumbraran a trabajar con este tipo de productos, no siendo fácil ya que complica la tarea de planificación de compras y la gestión de proveedores. Todo este esfuerzo  tiene su recompensa cuando ,  en la mesa, el cliente es participe de este conocimiento y de esa calidad.



Defendemos y nos comprometemos a defender  los productos locales y poner en valor nuestra cultura gastronómica atendiendo así a nuestro compromiso en la defensa de los productos locales.



La Escuela de Hostelería de Estepona  nace en Agosto del 2013 de la mano de Hostelería Consultores, empresa especializada con más de 15 años de experiencia en planes de formación en Hostelería y turismo.

Formamos y nos sentimos identificados con  la marca y los fines de “Sabor a Málaga”,



Las ventajas …  LOS PRODUCTOS SON MÁS FRESCOS.  Un producto fresco siempre será más saludable para el organismo que un producto que requiera de conservantes, congelación o estabilizantes para alargar su periodo de consumo.



LA COMIDA LOCAL SABE MEJOR. La leche fresca pasterizada tiene el mismo sabor de la leche que antiguamente se consumía en los pueblos, que se hervía antes de ser consumida y a la que hacíamos mención al principio de este artículo. SON MÁS NATURALES 


Los productos elaborados en su región o recolectados tradicionalmente cerca de su localidad tienen menos productos para conservarlos y aditivos. CONSUMIR DE ESTA FORMA REDUCE EMISIONES DE GASES CONTAMINANTES Los medios que transportan los productos de lugares lejanos provocan elevadas emisiones de CO2. COMEMOS PRODUCTOS DE TEMPORADA Al consumir productos locales automáticamente comemos productos de temporada que son más sanos. 


Además los productos de temporada son más económicos. CONOCES EL ORIGEN DE LOS ALIMENTOS QUE CONSUMES Siempre es más reconfortante sentarte a comer sabiendo de donde proceden los productos que consumes. Conociendo al lechero, al panadero, al agricultor, etc. y sabiendo como trabajan. LA MATERIA PRIMA  LOCAL ES VARIADA Un agricultor que no produce industrialmente puede dedicarse a producir una variada gama productos. SE IMPIDEN MONOPOLIOS QUE ALTERAN LOS PRECIOS DE ORIGEN El 80% de los productos son distribuidos en España por pocas empresas que imponen los precios finales, que se produce y como. 


Apoyar a los pequeños productores sirve para luchar contra esto. COMPRANDO A LOS PRODUCTORES LOCALES APOYAS AL DESARROLLO SOSTENIBLE DE SUS TIERRAS Y NEGOCIOS  Con ingresos dignos los productores locales permanecerán y utilizarán sus recursos generando riqueza y empleo para su comunidad.


SABOR A MÁLAGA es una marca que surge de una seria planificación y de un trabajo conjunto y de la mano del sector. Nace del estudio de las demandas y planteamientos de cada una de las 16 mesas sectoriales convocadas desde la institución provincial, en las que participaron más de 400 empresas agropecuarias, pesqueras, agroalimentarias y gastronómicas de nuestra provincia desde agosto de 2011, poniéndose de relieve el peso de la industria agroalimentaria en el tejido productivo malagueño.





Es una marca que no sólo tiene el objetivo de concienciar a los malagueños de la calidad de los productos de la tierra. Es una marca con la aspiración de promocionarlos en todo el mundo.

Con esta web damos un paso más en este ilusionante proyecto de Sabor a Málaga, que seguiremos desarrollando en los próximos años, lo que supondrá el engrandecimiento del sector agroalimentario malagueño. Es un sector estratégico en el tejido productivo provincial, que cada vez exporta más y que genera empleo estable y a la vez consolida el desarrollo económico rural.


Escrito por  © Por Antonio Rojo  
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Fuentes: PARTE DEL TEXTO DE GANADERÍA PRIÉGOLA



miércoles, 4 de junio de 2014

..Una visita a Mioara, alumna del curso de Cocina...


Con experiencia en el sector y tras su paso por la Escuela, actualmente está trabajando  en el restaurante TANINO

 Hola Mioara, háblanos un poco de ti, de cuáles son tus virtudes:
Me gusta comprometerme con mi trabajo, afrontar nuevos retos y oportunidades. Soy una persona positiva, acepto las críticas y aprendo de ellas.



¿Y un defecto?

Pues, que soy una persona muy exigente conmigo misma.


¿Por qué decidistes dedicarte al mundo de la cocina? ¿Qué es lo que más te gusta de ella?

Me gusta mucho cocinar, además es una profesión en la que no se deja nunca de aprender, siempre sale algo nuevo.



¿Qué destacarías de tu paso por la Escuela de Hosteleria de Estepona?

Lo más importante para mí, es que he cogido confianza en mí misma a la hora de trabajar. Ahora confío más en mí como cocinera. Mi profesora Eli, que es excelente, tuvo paciencia con nosotros para enseñarnos, con el objetivo de saber y tener una buena base de cocina. Conocimos a un montón de cocineros profesionales que han compartido con nosotros sus experiencias laborales, y hemos establecido muchas relaciones.


Ahora estas trabajando en el Restaurante Tanino, ¿Cómo está siendo tu experiencia?

Mi experiencia en Tanino es muy buena, estoy aprendiendo continuamente. Los compañeros me enseñan todo sobre los platos de la carta y me implican en la cocina como una más, así que estoy muy contenta.


¿Recuerdas alguna anécdota culinaria?

Si, recientemente decidimos poner una “Créme Brulée” servido dentro de una lata de conserva, cuando el camarero le llevo el postre al cliente, este le dijo “esto no es para mí, yo no he pedido sardinas”.
Elaboración de la Créme Brulé
 Créme Brulée
Sobre la Escuela...
En la Escuela de Hosteleria de Estepona hemos diseñado programas de formación para PARTICULARES  que deseen iniciar su carrera profesional en este sector y programas de formación para PROFESIONALES que deseen aprender nuevas técnicas y adquirir nuevos conocimientos para mejorar sus habilidades y capacidades.      

Son muchas las salidas profesionales en el sector de la Hosteleria y el Turismo. Las condiciones culturales, geográficas y climáticas de la Costa del Sol y del resto de España, hacen que sea uno de los destinos preferidos para el descanso, el ocio y la recreación. Por ello, la formación de profesionales dedicados a éste sector es absolutamente prioritaria, ya que el turismo representa una de nuestras principales fuentes de ingresos.
Tel 951 400 870
Agradecer la colaboración a la propiedad, dirección del Restaurante Tanino y de toda su plantilla 
Escrito por  © Por Cristina Matos
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Estepona (Málaga)